
Recordé. Cerré los ojos por un momento y recordé. Recordé algo que nunca debí haber olvidado. Cerré los ojos y sentí como mis párpados se me oponían. Cerré los ojos y las lágrimas corrían por mi cara recordándome. Cerré los ojos y por un instante toda luz desapareció. Cerré los ojos y por primera vez luego de mucho tiempo vi las estrellas otra vez.
omg... Delicius!
ReplyDeleteNotable, notable...
Se nota que la lluvia te inspira.
Recordar es la señal que el olvido existe, que la memoria no es sólo frágil sino que tiende a encarcelar y discriminar.
ReplyDeleteAunque no sé si existen cosas que jamás deban ser olvidadas. Para mí la relación entre olvido-recuerdo es una amlgama casi perfecta.
Cariños;
Carolina.-